"No quisiera mirar lo que he mirado a través del cristal de mi
experiencia, este mundo es un mercado en que se compra honores,
voluntades y conciencias. Amigos, es mentira; no hay amigos, amistades
verdaderas es ilusión. Ella cambia, se aleja y desaparece con los giros
que da la situación. Amigos complacientes, todos tienen aquellos que
disfrutan de ventura y calma, pero aquellos quien abate infortunio solo
tienen tristezas en el alma. Si andamos bien nos tratan con amor. Nos
miran, nos invitan, nos adulan; pero cuando cambia el infortunio tan
solo por cumplido nos saludan, es crimen y hasta el vicio todo tiene su
punto señalado. Las llagas, los defectos no se ven si lo cubren, un
diamante bien cortado.
El que nada atesora, nada vale. En toda
reunión pasa por necio, ni por muy nobles que sus hechos sean, no
alcanza la valla y el desprecio. Todo lo que brilla no más tiene valor,
por eso aunque brille lo que es cobre, lo que no perdonamos en la vida;
es el atroz delito de ser pobre. Si peco en estas palabras toscas,
oscuras y sin nombre; doblando las rodillas en el polvo, pido perdón a
Dios y no a los hombres."
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